Más de la olla policial destapada
Más de la olla policial destapada
RAMÓN CUSTODIO
Además de oliendo tufos, estamos viendo actitudes y reacciones aleccionadoras para de aquí en adelante; lecciones para quienes quieran aprender, porque los necios seguirán pretendiendo tapar el sol con un dedo, creando comisiones para intervenir en todo lo que los irresponsables no han podido resolver y, sobre todo, en la reelección del predestinado para los de su argolla, pero no para el resto del pueblo. Porque según me decía Edgardo Dumas Rodríguez: “Moncho, existe el derecho a estar equivocado y a perderse en el camino recto”.
Pruebas al canto:
1. Arturo Corrales Álvarez ya remitió a la tal Comisión Especial para la depuración policial una copia informatizada del expediente institucional del General Director de la Policía Nacional, Juan Carlos Bonilla, pero no del original, y la Comisión pretende dar por concluida esta gestión, cuando en realidad ha habido sustracción de un documento público y los más interesados en recuperar los originales debieran ser todos los miembros de la Policía Nacional afectados, porque sus expedientes pueden llegar a manos de quienes pagarían un buen precio por tenerlo. A aceptación de culpa, relevo de pruebas; como quien dice: serás muy listo, pero esta vez te pasaste de la raya.
2. A la Comisión Especial, que en lugar de Especial debiera apellidarse Presidencial, porque eso es lo que es, ya doña María Luisa Borjas le aclaró que no es un órgano jurisdiccional ni competente y que, en todo caso, para ella tiene más credibilidad y legitimidad la MACCIH.
3. La llamada Sociedad Civil sigue un curso equivocado, cuando se proclama por sí y de por sí representante genuina del pueblo hondureño; porque nadie debe, ni puede, usurpar la soberanía nacional. Más bien deben, quienes asumen este rol, ser más cuidadosos en someterse veladamente al oficialismo porque el desprestigio se acumula, y es un precio muy alto perder la confianza pública en momentos en los que debemos reconstruir la reconciliación nacional ante tantos conflictos y desatinos.
4. El clamor por la insatisfactoria forma de hacer gobierno de los actuales actores es más que justificado, porque gobernar es administrar bien las causas públicas, cosa que no sucede, ya que el único objetivo claro del actual gobierno es buscar la reelección, a pesar de que ésta es inconstitucional e impopular. La gente honesta del partido del gobierno actual, los de arriba, los intermedios y los de abajo, ya están incómodos con el grupo de la argolla de su partido, por el empecinamiento y tozudez en su pretensión de seguir en el poder, y declaran que no volverán a votar por esta gente; que más bien los botarán. Así lo declaran con sincera espontaneidad.
5. El clamor generalizado de los opositores y de los militantes del partido de gobierno expresa el derecho de pluralidad de Thomas Paine, autor que también impugnó la herencia de virtudes, que es el caso de un nieto de Clavasquín Rivera, pues su abuelo le dio al general Tiburcio Carías, el “sabio”, consejo de convertir el Congreso Nacional en Asamblea Nacional Constituyente y de nuevo hacer de ésta el Congreso Nacional. Pero este nieto solo es bueno para mandadero y faltarle el respeto a las damas.
¡Claro! Los diputados encantados con esa posibilidad, porque sin elecciones se aseguran una diputación casi vitalicia.
A los que se creen poderosos y actúan como si lo fueran, hay que recordarles que quien siempre hace lo que quiere casi nunca hace lo que debe; ojalá que esto que le digo a Pedro, lo entienda Juan; lo cual, aunque posible, es poco probable, porque los de la argolla le han hecho creer que es infalible, y a él le gusta. Infalibilidad, solo los papos.
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