Dirigentes políticos caóticos

Dirigentes políticos caóticos


Por Óscar Lanza Rosales
olanza15@hotmail.com

La sociedad hondureña cada día está más convencida de la inmadurez de los dirigentes de nuestros partidos políticos, porque no actúan con suficiente grado de sensatez, prudencia y buen juicio, lo cual se ha puesto en evidencia con la elección de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ). Inmadurez reflejada principalmente de los dirigentes que encabezan los partidos de Libre y el Partido Anticorrupción.

Estamos claros que el Partido Nacional en el gobierno ha cometido muchos errores y atropellos contra las leyes y a los partidos opositores, como el de las elecciones anticipadas del Fiscal y Fiscal Adjunto, y los magistrados del Tribunal Supremo Electoral (TSE), lo mismo que la pretensión del Presidente Hernández de reelegirse, a cualquier precio. Además el Partido Nacional ha sido intransigente con su planilla para dominar el Poder Judicial. Solo ha negociado con el Partido Liberal, del cual me voy a ocupar de su papel en esta elección en un próximo artículo. Pero todo eso no debería de ser motivo para que los dirigentes de los partidos de oposición en plan de revancha, interrumpan procesos como el de la elección de los magistrados a la CSJ, que son vitales para el mantenimiento de la institucionalidad y la paz social en nuestra Honduras, tratando de sacarle provecho a ese impase, para lograr sus objetivos políticos.

Uno de esos objetivos, son las reformas electorales para volver más democráticas las elecciones, como la segunda vuelta, y supuestamente poner en manos de hondureños independientes el TSE, reformas que la oposición no se ha dignado proponer de manera seria en dos años que han transcurrido en el presente gobierno. Con todo eso estamos de acuerdo, pero no compartimos que traten de negociar estas reformas con la elección de los magistrados, creando un conflicto innecesario.

Los políticos serios, responsables y comprometidos con el bienestar general de la nación, lejos de interrumpir procesos, como la presente elección de los magistrados de la CSJ, que responde a nuestras leyes actuales, y trae consigo seguridad jurídica, contribuyen a darle fluidez.

Si estaban en desacuerdo con el procedimiento de la Junta Nominadora, ¿por qué estos partidos no propusieron algo mejor en los pasados dos años? ¿Por qué hasta ahora pegan el grito en el cielo? A mí tampoco me gusta este procedimiento, tal como lo he manifestado en artículos anteriores, pero mientras exista en nuestra legislación hay que cumplirlo y respetarlo, y en el futuro crear algo mucho mejor.

En esta elección de magistrados en el Congreso Nacional, los hondureños hemos advertido que nuestros dirigentes políticos son dirigentes empíricos, que no se han preparado en el arte y ciencia política para fomentar la integración y el bien común. Porque un profesional de la política, lejos de tratar de imponer sus criterios a la brava, se prepara adecuadamente para convencer y persuadir a sus adversarios, y está siempre dispuesto al diálogo y a llegar a consensos, atributos que en estos momentos, no vemos en la clase política hondureña, que luce totalmente sectaria e irreconciliable.

En el caso de Libre, con su no a la elección de estos magistrados, se está definiendo como un partido antisistema, con una conducta parecida a la que tuvo el expresidente Zelaya en la crisis del 2009, donde a la fuerza quiso imponer la Cuarta Urna.

Tanto en Libre como en el PAC, los diputados se ven como mandaderos de sus caciques o líderes que ejercen excesiva influencia en esos partidos, donde no se aprecia el debate, sino que los deseos de los jefes son ley, y no hay manera de rebatirlos.

Hasta los hondureños más humildes piensan que para superar este impase, lo que los partidos deberían de haber hecho desde el principio, es que cada uno hubiera hecho su propia nómina de candidatos a magistrados, de los 45 propuestos por la Junta Nominadora, atendiendo por supuesto a la percepción de honradez, capacidad e independencia de los candidatos. Y posteriormente hacer público estas nóminas y buscar acercamientos con las otras bancadas, con el ánimo de llegar a un consenso.

Ese es el camino que deberían de seguir nuestros partidos, si actuaran con profesionalismo, inteligencia y compromiso con los intereses de nosotros los gobernados.

Si el pueblo hondureño pasa angustiado con sus innumerables problemas de pobreza, inseguridad y desempleo, ¿por qué nuestros dirigentes políticos se esmeran en crearle mayor zozobra y a llevarle mayor intranquilidad? ¿Acaso no les basta a estos políticos, doscientos años de atraso y subdesarrollo, por sus desleales actuaciones?

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