Por efecto de nueva ley el Presidente podría ser destituido

Por efecto de nueva ley el Presidente podría ser destituido
Por: Dr. Israel Romero Puerto
Juris Doctor (Jurista Internacional), PhD
israel09r@yahoo.com
El gobierno hondureño anunció la implementación de un sistema para hacer denuncias de crímenes y delitos en forma rápida y fácil. La medida surgió por la presión de dos entes. Uno de ellos es la MACCIH, y el otro es el Congreso Americano, a través del Decreto Ley de diciembre 17, 2015 por medio del cual aprobó $750 millones para el proyecto de prosperidad del Triángulo Norte.

Ahora la MACCIH está anunciando la instalación de un sistema de fiscalización para controlar los fondos que los partidos políticos reciben y emplean en sus campañas electorales. Esta medida surge por el ejemplo de las últimas elecciones generales para presidente, donde oficialmente Juan Jiménez Mayor, en su calidad de vocero de la MACCIH, publica que se utilizó dinero del Estado por medio del Instituto Hondureño de Seguridad Social para elegir al actual Presidente del país. No dan a conocer la suma total, pero en repetidas ocasiones se dijo que son Lps.1.7billones.

Otro dato importante proporcionado por la MACCIH es que al tenor de la nueva ley se podrá destituir un candidato ganador si se le descubre y comprueba que su campaña fue financiada con dinero ilegal. En esta categoría caen los que usan fondos del Estado para sus campañas, y los que son financiados con dinero del narcotráfico.

El vocero Jiménez Mayor asegura que la MACCIH tiene pruebas contundentes de quienes son los involucrados en el despilfarro de fondos del IHSS, que sus audiencias inician en diciembre del presente año, y que la MACCIH espera que los que hayan cometido los delitos señalados vayan a prisión. Con la implementación de la nueva ley, que es un apéndice del Código Penal vigente, se podría destituir al actual mandatario hondureño, que fue el beneficiado con los Lps.1.7billones, de acuerdo con la información publicada por la MACCIH.

Lo triste del caso, como todas las historias que se generan a través del gobierno hondureño es que esas nuevas leyes solo se emiten y ponen en vigencia para “taparle el ojo al macho” y el cántico de los hondureños incluyendo diputados del Congreso Nacional, fiscales, jueces y el pueblo en general es que “eso es lo que dice la ley, pero en Honduras la ley no vale nada”. Esas nuevas leyes solo son mamarrachos para pretender engañar a organismos internacionales como la ONU y al gobierno americano, que imponen ciertos requisitos para que el país pueda recibir donaciones para proyectos, uno de los cuales es el del Triángulo del Norte.

En el caso de las llamadas telefónicas al 9-11, se publicó en todos los medios de comunicación que los operadores del sistema han recibido muchos miles de llamadas, pero que todas son falsas. Ni ellos mismos se lo creen, porque no dudamos que han de haber muchas llamadas que son ciertas, que son verdaderas y que los crímenes o delitos denunciados deberían ser perseguidos por los encargados de hacer justicia.

Para quienes no entienden lo que ocurre, les diremos que quien hace una llamada falsa al 9-11 comete el delito de “reporte falso, o acusación falsa, o uso ilegal del sistema” y los operadores tienen a su mano la tecnología para saber de dónde hicieron la llamada falsa, el número de teléfono, el nombre de la persona que paga por el teléfono y su dirección. La única explicación que cabe es que los administradores de justicia no van a perseguir a ningún abusador del sistema, como tampoco van a perseguir a los denunciados. De nuevo, ese sistema de 9-11 se implementó para taparle el ojo al macho, y pretender engañar a otros.

Hemos tenido la oportunidad de estar en las oficinas del Ministerio Público, y lo único que vemos son unas viejas timbucas chismeando y riéndose a todo pulmón. En una ocasión, a un denunciante le dijeron que mejor se fuera a poner una demanda civil. A otro le dijeron que no tenía un caso criminal, y que de todos modos esa no era la oficina donde tenía que presentar la denuncia. Le dieron el nombre y dirección de otra oficina, y el denunciante les contestó: “De esa oficina me mandaron para acá”. Se rieron de él y lo mandaron para “casa del carajo”.

En otra ocasión presencié que a un denunciante le dijeron que su caso no era criminal. Cuando esa persona insistió y les citó el artículo del Código Penal que tipifica el delito denunciado, revisaron la ley y le contestaron: “Sí. Eso dice la ley, pero si le tomamos su caso, nadie va a hacer nada. Nadie va a mover un dedo, porque tenemos miles de casos más importantes, y no podemos hacer nada en su caso. No es culpa nuestra, sino que es culpa de la mora, ja, ja, ja”, El denunciante se retiró moviendo su cabeza de un lado a otro en señal de descontento.

Nosotros preguntamos: ¿Cuál mora, si nunca toman denuncias? Tampoco investigan los encostalados, ni otros asesinatos y masacres. No han publicado nombres de quienes pagaron para matar a Berta Cáceres.

No dudamos que la MACCIH está dando muestras de actividad positiva. Pero opinamos que solo está avalando y dando color de legalidad a toda la ilegalidad que se cometió en el pasado y que se comete actualmente en Honduras, y abonando el terreno para que continúe la impunidad.

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