El estrés y la inseguridad personal



El estrés y la inseguridad personal

Por: José Antonio Pereira Ortega
Coronel ® japo916@yahoo.es
Ha notado mi estimado lector, que cuando usted está con muy mal estado de ánimo su capacidad de actuación y de toma de decisiones está menoscabada, es sencillo su mente y cuerpo son presa del estrés y con ello pierde su ánimo para trabajar, relacionarse en el trabajo, con su familia y con el resto de personas con quienes por diversas razones comparten su desarrollo en el día a día, sin siquiera notarlo y hasta puede terminar el día sin darse cuenta qué pasó, además su cuerpo al tener la mente distraída puede provocar accidentes cuando maneja, y cuando se desplaza a pie, “navega” como zombi, y como tal presa de accidentes y hasta de asaltos y otros eventos disociadores de su seguridad por una criminalidad interminable que nos acecha a sol y sombra.

No voy a desestimar que vivimos un mundo de intensa actividad, donde el que no se adapta al ritmo del mismo, desencaja y se vuelve una carga pesada para otros, y se vuelve dependiente completamente de que otro tome las decisiones, incluso hasta de su vida. Esto debe pararse y tomar las riendas de su vida, conviértase en el constructor y arquitecto de su vida y de su destino, aun y cuando esté atado por circunstancias difíciles reales -o creadas como las deudas innecesarias, por ejemplo- busque la manera de irse liberando poco a poco, con decisión y perseverancia se puede lograr.

Visto así, podemos entonces darnos cuenta que estamos expuestos a sufrir la plaga de estos últimos siglos, el estrés, el cual tiene origen externo como origen interno, es decir nosotros mismos. Respecto del externo nos encontramos con ambientes laborales competitivos y exigentes, donde nos encontramos “demasiadas” tareas por hacer o resolver y también los infaltables “imprevistos” que surgen de nuestra diaria vivencia y convivencia y agregamos por supuesto los malos hábitos de no resolver de inmediato uno a uno, sino que nos ataca la pereza “todo para después” y se llega el tiempo tope y debe resolver todo, como el clásico estudiante que estudia todo el contenido 3 días antes del examen.

Esa postergación y la adoración a la improvisación nos pasará factura que se convertirá en una preocupación y de tantas preocupaciones le aparecerán los cuadros de estrés y lo agobiarán hasta deprimirlo, volviéndolo intratable, malcriado, irrespetuoso, etc., todo lo intentará arreglar con violencia y malcriadezas.

A lo anterior, es decir las presiones externas hoy día le agregamos la tecnología que al usarla inadecuadamente nos ha convertido en antisociales y dependientes en extremo, por ejemplo el aparato telefónico es una herramienta infaltable en la indumentaria de las personas que hasta comiendo no sueltan el hilo de las conversaciones o los chistes y chismes en las redes, aquí encontramos los zombis en mayor número, expuestos a todo porque caminan sin ver por dónde y hasta chocan con los demás peatones que van igual o peor, presos de la borrachera del whatsapp, el facebook o el twuitter.

Por lo anterior me permito presentarles algunas recomendaciones ha tomar cuando sea víctima del estrés excesivo:

1. Lleve la vida paso a paso sin prisas excesivas que lo comprometan.

2. No se comprometa con nadie en algo que no puede cumplir, además de irresponsable quedará como un farsante.

3. Viva su vida, suficiente peso tiene encima como para cargar con las de los demás. Si quiere ser feliz tendrá que dejar ser felices a los otros.

4. Evalúe, planifique y organice cada evento en su quehacer diario y del trabajo, tenga en cuenta estas tres medidas cada vez que enfrente una tarea o un problema. No se guíe por una reacción inicial no planificada, estas a menudo son exageradas y apresuradas.

5. Cuidado con el tremendismo o el catastrofismo, si agranda los eventos los terminará convirtiendo “en catástrofe” y así terminará creyendo que “es horrible, no puedo soportarlo, esto no es vida, va acabar conmigo”. Cuidado, haga un alto y reorganícese.

6. Debe aceptar la realidad, la vida no es una fantasía, tiene su lado bueno y malo, está llena de situaciones desagradables, problemas y contratiempos, no pueden evitarse pero deben manejarse adecuadamente. Si su vida es una serie de problemas interminables, significa que hay algo en la forma de su vida que debe cambiar, el mundo no se hizo en un día, tenga calma y organícese, pero dentro de la realidad.

7. Adopte una actitud positiva con la solución de los problemas, revierta el negativismo, si lo ve como amenaza le darán ganas de salir corriendo en vez de enfrentarlo, pensando positivamente le encontrará una mejor solución.

8. Administre bien el tiempo, no lo pierda innecesariamente, al evitar los problemas con ello se le acumularán y no podrá resolverlos en paquete y en tiempo de descuento. Organícese, distribuya bien su tiempo con horarios agendas, etc., que hoy vienen en los teléfonos incluso.

9. No sea prisionero del perfeccionamiento excesivo, tenga en mente que no siempre va encontrar soluciones ideales, que a veces ni existen, algunos problemas no tienen solución, por lo menos inmediata. Hay que aprender que algunos nos seguirán el resto de la vida, pero insisto, no exagere buscando la perfección.

10. Sea optimista a pesar de los tropiezos, debemos considerar que el éxito está plagado de fracasos, pero para continuar hay que recuperarse de los mismos, si algo sale mal no desespere, busque hacer algo en pro de una solución y no agobiarse.

11. Controle sus pensamientos, pueden traerle problemas, es decir piense para hablar no hable para pensar. Las interpretaciones de una expresión o frase pueden ser diferentes de lo que usted espera.

12. Si quiere ser feliz, viva y deje vivir, respete y trate a los demás como espera que lo traten y respeten. No se eche cargas innecesarias llevándole la vida a los demás y descuidando la suya.

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