QUE LES VAYA PEOR A OTROS

QUE LES VAYA PEOR A OTROS

EL galón de gasolina superior, a partir de esta semana, roza la banda de los 90 lempiras. Un aumento de 1.02 lempiras el galón y el décimo incremento semanal consecutivo. Lo anterior es consecuencia de dos factores, uno externo y otro local. Los miembros del aborrecible cartel de la OPEP se pusieron de acuerdo en reducir el suministro de crudo. “Los países que controlan el 60 por ciento de la producción mundial del crudo acordaron reducir el bombeo de petróleo en 1.2 millones de barriles diarios, para fijar un tope conjunto de producción de 32.5 millones de barriles. Después de ese acuerdo, 11 países ajenos a la OPEP (Azerbaiyán, Bahréin, Brunéi, Guinea Ecuatorial, Kazajistán, Malasia, México, Omán, Rusia, Sudán, y Sudán del Sur) se comprometieron a sacar del mercado 558 mil barriles diarios, para llegar a un recorte petrolero mundial de un millón 758 mil barriles diarios”.

Ahora la contribución interna. Aquí el Banco Central obedeciendo instrucciones precisas del FMI le ha metido los pies de plomo al acelerador de la devaluación. El año pasado la procesión en caída fue de 1.38 lempiras. Este año contemplan empujarla otro tanto. Al día de ayer tenían la moneda a 23.73 lempiras por dólar. Hacer entrar en razón a los tecnócratas del Bantral –sobre los efectos nocivos de su política monetaria– es como hablar con las paredes; solo queda una esperanza: “El presidente electo estadounidense ha prometido permitir más perforaciones petrolíferas, lo que incrementaría el suministro global. Una mayor cantidad de petróleo de esquisto estadounidense, el cual era poco lucrativo producir con los precios bajos de alrededor de 35 dólares por barril registrados a principios del año anterior, podría volverse viable nuevamente, y ello incrementaría más el suministro. Además no se espera que la demanda aumente fuertemente, ya que la economía mundial está teniendo problemas. La de China, con su masivo sector manufacturero hambriento de energía, está desacelerándose, y la de Europa, una importadora neta de petróleo y gas, está estancada”. Seguimos dependiendo de los factores externos. Que les vaya mal a otros para que no nos vaya peor a nosotros. “El daño a los cafetales de Brasil ya es irreversible”. “Faltó agua en el momento oportuno, el de la floración, lo que ha reducido el volumen de su cosecha de café”. “No solo Brasil ha perdido producción, también Colombia –segundo productor en el mundo– ha disminuido la cosecha por el exceso de lluvias y el envejecimiento del parque cafetero”.

Así que esas son buenas noticias para el café hondureño. Las exportaciones de café hondureño crecieron el 100.1% en divisas y un 71.9% en volumen en los primeros tres meses de la cosecha 2016-2017, en relación al mismo período de 2015. Durante los primeros tres meses de la cosecha cafetalera actual el precio del quintal de café alcanzó un promedio de 143.94 dólares, comparado a los 126.02 dólares del período anterior. Honduras prevé exportar 9 millones de quintales durante la actual cosecha, por los que espera recibir más de 1,500 millones de dólares. La queja ha sido que, pese a los altos índices de desocupación en el país, no encuentran suficientes cortadores localmente que quieran hacer la tarea. Vaya ironía. Calculan que podrían ingresar 60 mil trabajadores de los países vecinos a cumplir con las faenas que no son atractivas a tantos desocupados hondureños. Como esto es un juego del subibaja, lo que el país gane con el café podría gastarlo en el aumento de los precios de la gasolina.

Comentarios

Entradas populares