Naturaleza

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Floripondia o corneta de ángel

jueves, 12 de abril de 2012

Ferrocarril nacional de Honduras


Ferrocarril nacional de Honduras
En Honduras, se inició el ferrocarril Nacional en 1870, creándose la mayoría de las vías férreas por parte de las compañías bananeras, quienes lo usufructuaron durante mucho tiempo, pero las compañías bananeras paulatinamente fueron abandonando las plantaciones de banano y con ello el sistema de transporte de bananos a través del ferrocarril nacional, se suma el hecho de que los magnates enquistados del transporte enquistados en el congreso nacional, fueron presionando para apropiarse de las carreteras de tal manera que de esa forma empezó a asfixiarse el desempeño del ferrocarril nacional, sumado a una dirigencia sindical que paulatinamente se han ido comiendo los activos del mismo, y los políticos con su tendencia a utilizar las instituciones públicas como sus feudos para emplear a sus miles de activistas, de tal manera que llegó un momento que sus ingresos fueron superados por los egresos, lo que ha motivado a la venta de sus activos, deterioro del equipo móvil, pérdida de los rieles en grandes trayectos a vista y paciencia de las autoridades, hasta llegar a su total inacción, fue reactivado simbólicamente el 17 de diciembre del 2010, con un trayecto desde la central metropolitana de transporte hasta el centro de la ciudad de San Pedro Sula, siendo frecuente ver ocasionalmente el vetusto tren conformado por dos locomotoras y tres vagones para pasajeros.
En la actualidad, el ferrocarril nacional es un muerto al estilo zombie, pues no se autofinancia a sí mismo, lo que hace que dependa de subsidios para mantenerse vigente, pero una carga para el pueblo hondureño, pues tiene que mantenerse una planilla de empleados que prácticamente vegeta por no tener las herramientas para su trabajo.
En la actualidad si el ferrocarril nacional se hubiera manejado como una empresa competitiva, en estos momentos en que los precios de los combustibles golpea groseramente a la honduñeridad, era el renacer del ferrocarril, si se hubieran conservado las vías férreas, pues una sola locomotora  mueve muchos vagones y se hubiera utilizado para el transporte de miles de pasajeros desde la ciudad de El Progreso, la Lima, Choloma, Puerto Cortes, Tela, ida y vuelta, con un precio mucho menor del que actualmente cobra el servicio terrestre tanto de pasajeros como de carga, en fin hubiera sido el regreso del imperio del ferrocarril que como un ave fénix, resurgiría de su miseria, con beneficio tanto para los usuarios como para la empresa ferroviaria, aun es tiempo de habilitar ciertas vías mediante el levantamiento de rieles en las fincas bananeras y habilitar la red que se dirige a las ciudades del valle de Sula, y actuar firmemente contra los depredadores de las líneas férreas que se han robado miles de rieles,  esto es una utopía, pues los dueños de las líneas terrestres de pasajeros y carga, van a usar todo su poder para impedir que ocurra el resurgimiento del ferrocarril nacional, para ello cuentan con el favor de los congresistas que están íntimamente ligados al rubro del transporte.
El ferrocarril nacional es una oportunidad de ayudar a miles de hondureños que viajan a diario entre las ciudades del valle de Sula, para favorecerles reduciendo el gasto por transporte, que vendría a paliar en cierta medida el alto costo de la canasta básica y el deterioro del poder adquisitivo del lempira por la devaluación a que está sometida la moneda nacional mas la inflación que consume los ahorros del pueblo hondureño.
¿Será posible que se actúe rápidamente? Para abaratar los costos del transporte de pasajeros y mercadería mediante la recuperación de la red vial y remozamiento de la maquinaria necesaria para poder ponerlo a andar lo más pronto posible, lo cierto es que la inversión que se hiciera sería rápidamente recuperada, pues es una utopía pensar que los derivados del petróleo vuelvan a los precios de antaño.